Ahora es el momento propicio para encontrar ese billete barato para venir hasta Guayaquil, la "Perla del Pacífico", ciudad de casi dos millones de habitantes y reconocida como el centro económico y financiero del Ecuador, debido a su incansable actividad comercial que ha sido la fuerza principal de su progreso desde el comienzo del siglo. Aunque no se centró en el turismo como Quito, toda la población y sus alrededores invitan al turista a visitarlos. Cuenta con museos, barrios históricos, extensos parques y variados centros de entretenimientos. Entre estos últimos, se encuentra el ambicioso proyecto de regeneración del muelle Simón Bolívar que ha dado lugar al conocido Malecón 2000. Se trata de un paseo que se ha convertido en un importante punto de encuentro comercial y turístico a nivel regional. En él se han ubicados numerosos restaurantes, parques, museos, etc., y entre los meses de junio y diciembre se celebran espectáculos nocturnos gratuitos.Al final del muelle está el barrio de Las Peñas a los pies del Cerro Santa Ana, que ofrece unas vistas magníficas de la ciudad. Para ello, habrá que subir por sus, ni más ni menos que cuatrocientos cuarenta y cuatro escalones que también conducen hacia el Faro. A lo largo del camino se sitúan pequeñas tiendas de recuerdos y restaurantes instalados en antiguas casas rehabilitadas. Es recomendable realizar este recorrido por las noches pues es más fresco al no tener que soportar el sol ecuatorial, y por otro lado la vista nocturna de la ciudad es mucho más espectacular. Frente al Malecón se alza el Palacio Municipal que alberga las administraciones de la ciudad y la provincial. Es un edificio de estilo neoclásico considerado como una de las obras arquitectónicas más importantes todo Ecuador. Cerca de allí está el Barrio Las Peñas que se ha convertido en el hogar de reconocidos artistas. Ciertas galerías de arte que se encuentran aquí, se han instalado en viejas casas, algunas de las cuales tienen más de 400 años de antigüedad. Al pasear por sus calles es posible hacerse una idea del pasado de Guayaquil.
Un sitio ideal para refugiarse del sol, es el Parque Centenario en el que se puede disfrutar de la sombra que ofrecen los grandes árboles plantados en abundancia en sus jardines y a lo largo de sus numerosos caminos. Otro parque de la ciudad, aunque menos típico éste que los demás, es el Parque Seminario, hogar de decenas de iguanas algunas de las cuales miden más de metro y medio. Estos reptiles acechan por todas partes y en ocasiones parece que haya cientos de ellos. Cada tarde, los trabajadores traen pedacitos de fruta y vegetales para atraer a las iguanas de los árboles y que los espectadores vean como descienden a tomar un aperitivo. Uno de los lugares que no debería olvidarse de visitar es la Iglesia de Santo Domingo, también conocida como de San Vicente, construida en 1548 y reconstruida en varias ocasiones a causa de los incendios, fue la primera que se levantó en la ciudad. También merece la pena ser visitados la Basílica de la Merced, San Francisco y la Catedral Metropolitana.
Sólo queda señalar el Jardín Botánico situado a los pies de la colina del Cerro Colorado, en el que se pueden encontrar tres mil variedades de especies vegetales diferentes, incluidas por supuesto las ciento cincuenta variedades de orquídeas. Una excursión recomendable, a unos quince kilómetros de distancia, es la visita a Cerro Blanco, representativo del bosque seco tropical y que constituye el refugio de un centenar de aves terrestres y algunas marinas. También puede ser interesante acercarse hasta Puerto Hondo, a diecisiete kilómetros sobre la carretera de la costa, donde podrá apreciarse el auténtico ecosistema del manglar. Cerca de allí, está la zona arqueológica de Palombamba donde han sido realizados unos hallazgos bien conservados en general de restos correspondientes a la cultura Huancavilca. Ya por último y más próximo a la ciudad, se encuentra el interesante Parque Histórico en el que podrá averiguar información interesante del pasado de Guayaquil.
